lunes, 13 de junio de 2011

FUTBOL CHILENO

Entre las Universidades, el de Chile es mejor que la Católica.

Los azules derrotaron por 4-1 a los cruzados, que se vieron sorprendidos y terminaron con dos jugadores expulsados. Gustavo Canales se anotó con tres goles.

Momento cumbre de los jugadores de la Universidad de Chile, recibiendo el trofeo y festejando un nuevo titulo en el fútbol chileno.
Milagro. Hazaña. Epopeya. Proeza. Quimera. Y así sucesivamente. Los adjetivos para lo que consiguió este domingo Universidad de Chile en el Estadio Nacional nunca serán suficientes. Habría que escribir una novela para narrar la final de vuelta del Torneo de Apertura, donde los azules conquistaron su 14ª estrella ante una impávida Universidad Católica.
Luego del 2-0 conseguido por los cruzados en la ida, los azules debían ganar por tres goles para dar la vuelta. Y lo hicieron. Aplastaron por 4 a 1 a los dirigidos por Juan Antonio Pizzi, que no mostraron nada del fútbol que los ponía hasta esta tarde como el indiscutido mejor equipo del campeonato.Desde el primer minuto, y como era predecible, el equipo de Jorge Sampaoli salió con todo a buscar el arco defendido por Cristopher Toselli. Durante los primeros 15 minutos el trámite era muy parecido al de la primera final: la U avanzaba pero no hacía daño; la UC aguantaba y buscaba mediante la contra.
Un penal bien cobrado por Enrique Osses por foul de Rodrigo Valenzuela a Eduardo Vargas comenzó a cambiar todo. A once metros del arco de paró Gustavo Canales, que con clase abrió la cuenta en Ñuñoa.
Pero a los 23 minutos todos los fantasmas se vinieron sobre la U. Un error grosero de Marcos González le permitió a Lucas Pratto definir de volea y empatar el partido. Todo se normalizaba y la hinchada cruzada respiraba. La calma duró tres minutos.
Secuencias del partido entre la U. de Chile y la U. Católica.
Tras un tiro libre de Charles Aránguiz, Juan Eluchans intentó despejar, pero sólo la peinó y mandó la pelota al fondo de su propio arco. Dos a uno y la ilusión azul revivía. El sueño se alimentó aún más cuando Tomás Costa se fue (bien) expulsado por doble tarjeta amarilla. Así, con demasiadas emociones, se fueron al descanso. Quedaba lo mejor.
En el segundo tiempo los de Sampaoli se fueron con todo y se demoraron seis minutos para que Canales se generara un penal tras encarar a Enzo Andía que ante tanto amague no le quedó otra que bajarlo. El mismo argentino, nuevamente desde los doce pasos, clavó su segundo personal. Faltaba uno para la gloria.
Y ese llegó a los 55 minutos. Edson Puch armó una buena jugada personal, sacó un centro por la izquierda y cuando aparecía Toselli, Canales se anticipó y generó el carnaval azul.
Católica no pudo reaccionar. Le expulsaron a Alfonso Parot a los 66′ y ni el ingreso de Felipe y Roberto Gutiérrez, ni la tarjeta roja a la figura de la cancha, Canales, les ayudó a marcar el solitario tanto que les daría un bicampeonato que tendrá que seguir esperando.
La fiesta en el Nacional fue totalmente azul. La UC entró dormida y no pudo despertar de una pesadilla que nunca se les olvidará. Sampaoli y sus pupilos les podrán contar a sus nietos y bisnietos que nada es imposible, que ellos lo demostraron la lejana tarde del 12 de junio del 2011.

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